Testimonio

Los participantes nunca se imaginaron que podían hacer de las plantas suculentas, que crecen de manera silvestre en la región, una oportunidad de desarrollo. Hoy los participantes están contentos porque a través del proyecto aprendieron a cultivar las plantas suculentas y lograron hacerlas un medio para mejorar su economía.

 

"Estoy con ganas de hacer algo productivo, ahora con el apoyo de mis hijos puedo salir adelante. Apoyaré al grupo en lo que pueda y aprenderé lo máximo para integrarme cada vez más al proyecto. Las plantas son muy nobles y con muchas ganas de vivir. Eso me anima a cuidarlas y ofrecer plantas bien cuidadas, además que me gusta sembrar, es muy relajante. Ya comenzamos con las ventas y cada vez nos esmeramos por ofrecer macetas atractivas".

 

María de Jesús Lima Rivera de la comunidad de San Juan Cuititó.